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Al Xoloitzcuintle se le conoce también como perro azteca o perro pelón, es además una reliquia mesoamericana, según el investigador Raúl Valadez Azúa, especialista en el tema. A pricipios del siglo XX se encontraron unas piezas de cerámica en Colima, conocidas en nuestros días como los perritos danzarines colimotes. Famosos ya por todo el mundo, son sin duda una referencia cultural para la zona de Occidente, pues se sabe que estos perritos se originaron en una franja que va desde Nayarit hasta Guerrero, y que datan desde hace por lo menos 2,000 años.
Quién no ha visto las figuras de cerámica reproduciendo a éstos simpáticos perritos colimotes. Sin embargo su origen es producto de una mutación genética espontánea que se da de una generación a otra. Un gen dominante es el responsable de tal mutación, lo que hace que la cruza de uno de éstos, con otro perro con pelo, salgan en la camada, más perros pelones que con pelo. ¿Pero, qué pasa con el xoloitzcuintle?, ¿porqué nace sin pelo? Sucede que durante los primeros días de vida del embrión del xoloitzcuintle, se forman tres capas: el endodermo, mesodermo y el ectodermo. La mutación genética induce a una malformación del ectodermo, de tal modo que alunos órganos que se derivan de esa capa no se desarrollan de manera completa, como la piel y los dientes. En pocas palabras en el xoloitzcuintle, la piel se quedó en un estado embrionario, por lo que no se desarrollaron los folículos ni las glándulas sebáceas; por eso no tiene pelo como cualquier otro mamífero común. Pero además no tiene premolares, o sea las piezas dentales ubicadas entre los colmillos y los molares, pues éste es otro defecto de la mutación genética. Lo anterior deja en desventaja al xoloitzcuintle con respecto a otras razas de canes, ya que es muy sensible a cambios climáticos extremos y a heridas producidas en peleas. Sin embargo y a pesar de ello, sigue con nosotros después de 2000 años. Algunas culturas precolombinas adoptaron el xoloitzcuintle como perro guardián, otras lo consideraron un delicioso manjar. Después de la colonización, estuvo muy cerca de desaparecer, sin embargo fue rescatado y es ahora reconocido y aceptado por las federaciones caninas más respetadas. En la actualidad se agrupan en tres tamaños diferentes: Normal, miniatura y Toy. El xoloitzcuintle, sin dudas una herencia que debemos de preservar.
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