|
¡Y ahí vas! Con tu entusiasmo, Con tus ganas, Con el deseo de logros nuevos cada día. No te detienes, no tienes miedo. Tu enfermedad la ignoras, No deseas que te dañe. No quieres que te lastime. Y no deseas lastimarme. Pero la vida no se detiene, Ella sí nos cobra, Nos daña, Nos lastima. Al haber vivido, decimos que es un logro. Pero al pasar el tiempo, La vida nos quita lo que un día nos dio. No se detiene , Y ahí vas. ¡Ahí vamos! Olvidados de nuestros cortos recuerdos. Preocupados por no saber en dónde dejamos ¡Que! Repitiendo a cada momento, Pasajes de nuestra infancia, de nuestras experiencias. Sin saber si lo que estamos diciendo, ya lo habíamos dicho. Sin saber si lo que deseamos hacer, ya lo habíamos hecho. Pero lo repetimos nuevamente. Y nuestros seres queridos, Queriendo ubicarnos, deseando que recordemos. Y no, ¡Ya no! Ya no podemos, no hay marcha atrás. Ya no, no podemos recordar fácilmente “ el Que o el Cómo”. A veces sabemos que aquí estamos. Que ahí vas. O que ahí vamos. ¿Somos dos? Creo que sí… ¡Sí!… ¡Si somos dos! Ayudados uno del otro. Ahí vamos. ¿Hasta cuándo? No lo sé y nunca nadie lo sabe, Pero hasta el último día, me gustaría poder recordar que ahí vas y… ¡Que ahí vamos! Jaime Villarreal Rodríguez 2008
|