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POR UNA VEZ MÁS DE DOS  Eran ángeles y demonios en el universo de un Sofá blanco. Lupita g S. Dentro de esta habitación tú eres una estrella de mar pegada en la pared él es tormenta suave penetrando manzanas. Somos más de dos manzanas de color verde haciendo el amor sobre un puñado de grises piedras. Lo besas y él te besa, me busca y yo voy donde tu boca. Me vuelvo tu caracola en un cuadro azul él es flor de alcatraz mostrándose sobre un blanco sofá. Tú vas más lejos, tus manos cerrando puertas para que no haya salidas, para que nadie sepa. Para que sea lo que quiera… amor querido amor. Amor sin recato, amor elevado a pecado en el mar azul de mis ojos cafés amor que resplandece abismos con su falo amarillo amor que en tus caderas suena diferente. Así son las cosas… Él, doble ración de cielo, yo, última estación. Tú, dividido en dos, acariciándome, besándolo. Somos girasoles bebiendo la claridad del día sobre un sofá blanco amor claro, amor que está…amor diferente. Sobre el imperturbable sofá me arrastras a sus brazos nos encierras en los tuyos, provocando a las fuerzas fálicas. Somos almas con piel, flotando en el universo almas aventureras de mis vías lácteas. Cuerpos con aroma a naranjas tersos como pétalos de rosa concediendo permitiendo amor sin punto ni coma. Esta pasión que te convierte en viento vertiginoso a mí me provoca vivir en tus ojos, sosteniendo su rostro en mi pecho mientras él se imagina ser un ángel con poder iluso de fuerza infinita. Somos amor que no se imagina, amor que está. Somos esa clase de amor que causa dolor cuando se siente. Él nos cuestiona mientras se estremece… dejas que te lleve le permito que transporte tu sueño en mi vientre su aliento en mi espalda como golpe aturdidor que duele mil años y la pasión en sus ojos gritando… ¡No sé, no sé! Bocas explorando túneles oceánicos, deseosas de tibios manantiales bocas que vienen y van como ardientes olas de mar. Labios recitando amor que no se volverá a dar comisuras donde muere la amargura y el sol se vuelve líquido lugar donde revienta la fe iluminando el abismo. Nuestra historia está escrita en arcilla adánica así son las cosas… Amor que obliga a callar y hace que contengan la respiración las miradas colgadas de la ventana que no importan. Que atemoriza tormentas y escandaliza diablos viejos. Amor que suena diferente. Una historia comunicante que se lee en la piel acto que se oculta en el secreto, protegido con piel bajo piel donde fuimos protagonistas: tú: estrella de mar él: falo emergiendo de la flor de alcatraz yo: rosa caracola. El cansancio nubla nuestros sentidos. Somos viento agotado, marea baja sobre el blanco sofá. Locura exiliada en tierras de la cordura, noches gélidas abrigando nuestras pasiones dormidas, volviéndonos cuerpos autistas depositados en el baúl del silencio.
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